Hace unos dias se publicó en el diario El Mundo la primera entrevista al Profesor Neira, tras salir del coma. No quiero comentar nada de esa entrevisa, sino desde este blog quiero mostrar mi agradecimiento a Neira. Necesitamos mucha gente como él. No podemos permitir la violencia de genero (de ningún tipo) pero nunca de genero.
Pero, tras mi agradecimiento y admiración quiero dar un buen tirón a nuestros politicos en este tema. Se hinchan de aprobar leyes, incluso de crear un ministerio, pero de que sirve, las leyes que tenemos no sirven, hay que hacer mucho más.
Toto esto lo comento porque hace pocos dias asistí, junto con una compañera de trabajo a una agresión de un chico a su pareja. Al vernos se paró, por eso no intervinimos, pero si telefoneamos a la policía. Mi aplauso desde aqui a las fuerzas de seguridad, llegaron de inmediato cuatro coches.
Hasta aquí, bien. No me estrañó nada que la mujer no quisiera denunciar, pero mi sorpresa fue, que la policía no me tomase a mi declaración y actuase en base a mi denuncia. Me dijeron que si ella no denunciaba no podian hacer nada.
Como puede ser que habiendo un testigo dispuesto a declarar, no se pueda hacer nada. Qué leyes son estas, no lo comprendo. Es normal que la mujer no denuncie, eso lo sabemos, pero habiendo testigos. ¿Porqué las leyes no permiten que la declaración de testigos sirva para denunciar a estos salvajes?.
Un abrazo.
Rafael
domingo, 11 de enero de 2009
jueves, 1 de enero de 2009
EL PUÑETERO CLAVITO
En primer lugar quiero empezar esta entrada para felicitar y desear un inmejorable año 2009 a todo aquel que lea y participe en este blog y todos aquellos que no lo sigan. Es decir, a todo el mundo.
"El clavito".
No tiene que ver nada con cuestiones de libertad, pero pasé tan buen rato que quiero compartirlo con todos. Hasta ahora esto solo lo había visto en películas de humor, o en los tebeos de Mortadelo y Filemón.
Estando limpiando mi recién alquilada casita con mi nueva y maravillosa amiga. Me sugirió poner un clavito en el techo para sujetar un cable de teléfono que estaba colgando. Muy animoso dije, "claro eso está hecho, ahora mismo". Madre mía, que inundación, cuanto llovía. ¿Quien iba a imaginarse que en el quicio de una puerta circulaba una tubería de agua. No existían llaves de paso. Tuvimos que salir a la calle y cortar el agua desde la entrada general.
Cualquiera se hubiese cogido un cabreo impresionante con la inundación. En cambio nos reímos un montón aceptando la paradójica situación.
Nos gustó tanto que ahora nos da por estar permanentemente clavando el clavito y provocando inundaciones.
Un abrazo a todos.
Rafa
"El clavito".
No tiene que ver nada con cuestiones de libertad, pero pasé tan buen rato que quiero compartirlo con todos. Hasta ahora esto solo lo había visto en películas de humor, o en los tebeos de Mortadelo y Filemón.
Estando limpiando mi recién alquilada casita con mi nueva y maravillosa amiga. Me sugirió poner un clavito en el techo para sujetar un cable de teléfono que estaba colgando. Muy animoso dije, "claro eso está hecho, ahora mismo". Madre mía, que inundación, cuanto llovía. ¿Quien iba a imaginarse que en el quicio de una puerta circulaba una tubería de agua. No existían llaves de paso. Tuvimos que salir a la calle y cortar el agua desde la entrada general.
Cualquiera se hubiese cogido un cabreo impresionante con la inundación. En cambio nos reímos un montón aceptando la paradójica situación.
Nos gustó tanto que ahora nos da por estar permanentemente clavando el clavito y provocando inundaciones.
Un abrazo a todos.
Rafa
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